Llegando a Microsoft Classroom con miescuela.pr

Video preparado para propósitos de orientar a la comunidad de maestros de la Escuela Santiago Iglesias Pantín en Ceiba.

Advertisements

¿Hace falta preguntarnos si es necesario Innovar? — Tecnología y Negocios pero sobre todo personas

En un último debate en que he participado, tratábamos el tema de la Innovación. Partiendo de una pregunta que ya de por sí daba mucho juego y potencia al intercambio de opiniones sobre si es necesario innovar, cuándo es necesario hacerlo y cómo se debe innovar. Es […]

via ¿Hace falta preguntarnos si es necesario Innovar? — Tecnología y Negocios pero sobre todo personas

[Ecología] Individual responsiveness to shock and colony-level aggression in honey bees: evidence for a genetic component (2014)

10455771_578408925612963_6918025366689992987_n

Foto por: Yoselyn Rodríguez-Cruz

Abstract

The phenotype of the social group is related to phenotypes of individuals that form that society. We examined how honey bee colony aggressiveness relates to individual response of male drones and foraging workers. Although the natural focus in colony aggression has been on the worker caste, the sterile females engaged in colony maintenance and defense, males carry the same genes. We measured aggressiveness scores of colonies and examined components of individual aggressive behavior in workers and haploid sons of workers from the same colony. We describe for the first time, that males, although they have no stinger, do bend their abdomen (abdominal flexion) in a posture similar to stinging behavior of workers in response to electric shock. Individual worker sting response and movement rates in response to shock were significantly correlated with colony scores. In the case of drones, sons of workers from the same colonies, abdominal flexion significantly correlated but their movement rates did not correlate with colony aggressiveness. Furthermore, the number of workers responding at increasing levels of voltage exhibits a threshold-like response, whereas the drones respond in increasing proportion to shock. We conclude that there are common and caste-specific components to aggressive behavior in honey bees. We discuss implications of these results on social and behavioral regulation and genetics of aggressive response.

Enlace de Artículo Científico: [Enlace]

Resumen de “A Needs Assessment, Development, and Formative Evaluation of a Health Promotion Smartphone Application for College Students”

Nota: Lo próximo a leer es un resumen hecho para propósitos educativos del curso EDU618 de la Universidad Sagrado Corazón de Puerto Rico, el articulo original podrá encontrarlo oprimiendo > AQUÍ <


October 25, 201810AM TO 5PMScience center2608 Science Center Dr.,Panama, floridaFor more details, visitwww.careerexpo.com

El propósito de la investigación “A Needs Assessment, Development, and Formative Evaluation of a Health Promotion Smartphone Application for College Students” fue desarrollar una aplicación para estudiantes pertenecientes a la universidad del estado de California en Fullerton.  Los investigadores buscaban profundizar en el tema de salud, específicamente con la incorporación de temas como: nutrición, actividad física y control de estrés.

Para llevar a cabo el desarrollo de la aplicación se realizó un cuestionario a estudiantes (n=219), los cuales pertenecían a diferentes áreas de estudio (humanidades, ciencias naturales, matemáticas, economía, entre otros); esta etapa se conoce como estudio de necesidades (“needs assessment”).  El cuestionario se administró de forma voluntaria y en línea, contaba con dieciséis aseveraciones como, por ejemplo: conducta de los estudiantes respecto al uso de la tecnología (en teléfonos inteligentes o tabletas), uso actual de la aplicación de la universidad y, temas de salud de interés para acceder a través de la nueva aplicación.

El instrumento de medición fue desarrollado en modo de selección múltiple y preguntas abiertas.  El objetivo del cuestionario fue conocer las necesidades de los estudiantes referente al uso y desarrollo de la aplicación.  Una vez analizado el cuestionario, se desarrolló un escrito (“script”) el cual exponía en manifiesto los objetivos que debería de dirigir la aplicación para su producción.

Para los análisis estadísticos del cuestionario se utilizaron análisis descriptivos y una prueba de chi-cuadrado (“chi-square”). El análisis descriptivo tuvo función para las siguientes variables: edad, genero, raza, etnicidad, nivel social y concentración de estudios.  En este caso, la prueba estadística de chi-cuadrado tuvo como función determinar diferencias entre género y etnicidad respecto a la posesión de aparatos móviles (teléfonos o tabletas) por parte de los usuarios.

Estos análisis condujeron ideas para el desarrollo de la aplicación.  En otra parte, para la creación del prototipo se incluyó un “tip”[1] diario de salud, enlaces generales sobre nutrición, ejercicios y control de estrés y sub-enlaces, los cuales contaban con la función de identificar recursos en la universidad un centro de ejercicios, clases, caminatas y corridas de bicicletas ilustradas en el mapa de la universidad.  También se incorporó lugares de comida vegetariana dentro de la institución, lugares de meditación para aliviar el estrés, ayuda sobre estrategias al momento de contestar exámenes, hablar en público y mejorar el sueño.

RapidElearningBlog22Claramente los investigadores buscaban que la aplicación fuese exitosa dentro de la población estudiantil, por ende, es aquí donde cobra importancia el estudio de necesidades y el estudio estadístico para la próxima etapa: la producción del prototipo.  Cabe mencionar la importancia de la interdisciplinariedad en el núcleo de las instituciones educativas, ya que las mismas abren paso al trabajo en equipo; además de disminuir los costos para la producción de “software” o aplicaciones.  La aplicación fue desarrollada a bajo costo por el grupo de sistemas de información de la universidad.

Si buscamos errores en el proceso, es importante mencionar que existe un grado de consonancia en el desarrollo del objetivo principal: La aplicación.  Es importante que se considere el ideal del usuario, los gustos y la utilidad que se pueda obtener de la aplicación.  Aunque, en el artículo no se hace mención explícita sobrereguntas se puede inferir (debido a la discusión) que las mismas fueron transcendentales, ya que los estudiantes le otorgan un alto grado de importancia a la salud, es decir es una temática que se encuentra dentro de sus prioridades.

Ahora bien, es necesario que se discuta la importancia de los tipos de evaluaciones que se llevaron a cabo.  La evaluación formativa jugó un rol importante en la búsqueda de fallas de la aplicación.  Un grupo de estudiantes fungieron como evaluadores, los cuales informaban las primeras impresiones sobre qué tipo de características gustaban o no y aquellos sucesos que podían mejorarse de la aplicación.

Para una segunda evaluación formativa, los estudiantes recomendaron que la aplicación debía de tener: interactividad, videos (“algo para ver”), imágenes (“relacionadas a cada enlace: comida, ejercicios, relajación), colores llamativos (“espacios en blanco eran aburridos”), recursos nacionales y recursos universitarios (p. ej. hacer citas médicas).

Otra de las sugerencias ofrecias por los estudiantes fue que se incorporara la mascota de la universidad en la aplicación móvil; esto para ofrecer mayor identidad y pertinencia a la herramienta respecto a la institución educativa.  Los estudiantes fueron cuestionados sobre que otros temas les gustaría observar en la aplicación.  Los mismos, aseguraron que sería interesante plasmar temas como: abuso de sustancias, salud mental y salud sexual (prácticas seguras en el sexo y enfermedades de transmisión sexual).

Los desarrolladores continuaran evalRapidElearningBlog67uando la aplicación dentro del ámbito de eficacia, necesidades durante el proceso (actualizaciones).  Uno de los objetivos que se mencionó como futuro estudio fue que la facultad utilizara la aplicación en los cursos que enseñaban para los subgrupos de estudiantes, así se desarrollaría pertinencia de la aplicación por los estudiantes.


Referencia

Chandler, L., Miller, T., & Mouttapa, M. (2015). A Needs Assessment, Development, and      Formative Evaluation of a Health Promotion Smartphone Application for College    Students. American Journal of Health Education , 207-215.

[1] La palabra “tip” en este contexto significa consejo.

Aprendizaje Invisible

7 de marzo de 2017El siglo XXI ha sido precursor del surgimiento de ciertos aspectos relevantes en cuanto a procesos educativos se refiere.  En términos longitudinales, las competencias que debe de adquirir un estudiante en el siglo XXI difieren comparada con años anteriores; donde el término innovación estaba acompañado con la inclusión de la televisión en sala de clases.  Diferentes países han reconocido el adelanto tecnológico que presenciamos hoy día, en base a esto, las grandes empresas han aumentado sus exigencias al momento de contratar nuevo personal.

Ya no es necesario que una persona este especializada en un tema o habilidad específica, más bien se está solicitando personal que tenga conocimiento en diferentes áreas; esto es un ejemplo de lo que se conoce como una sociedad knowmad (Moravec, 2013).  En el mundo globalizado en el que vivimos, las sociedades se mueven en carácter ligero; está claro que ha quedado atrás la industrialización.  Contamos con individuos que constantemente modifican a sus empleadores, puesto que estos se mueven muy bien a través de diferentes tareas o posiciones y no perciben un trabajo como un empleo inmediato y seguro, si no que lo visualizan como un rol (Moravec, 2013).  Esto puede representar un problema en el ámbito educativo, porque no estamos adecuados al carácter cambiante de la sociedad y la empleabilidad.  ¿Podríamos estar acorde a este cambio? Sí, pero hay que hacer hincapié en el proceso de una posible reestructuración del sistema educativo.

Nuestra educación ha quedado estancada en el siglo XX, y la implementación tecnológica debe de ser algo más que incluir las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) en el proceso de enseñanza-aprendizaje.  Si comparamos la educación del siglo XX con la educación del siglo XXI, aún hay términos idealizados.  Por ejemplo, en el siglo XX la educación “estaba” dirigida a través de libros de texto, de otra forma, en el siglo XXI la educación “está” dirigida a través de la investigación.   Por otra parte, en el siglo XX el docente es el centro de atención, y este a su vez provee la información; sin embargo, en el siglo XXI se indica que el estudiante es el centro de atención y el maestro se convierte en un facilitador del aprendizaje (http://www.21stcenturyschools.com), dicho aspecto no se asemeja con la realidad de Puerto Rico y otros países.  Esta comparación generalizada entre la educación del siglo XX versus la educación del siglo XXI crea incertidumbre, ya que no estamos adecuando el proceso educativo a la realidad de los tiempos.

Ideas como: «el fin de las escuelas está cerca», la cual fue planteada por Papert (1984) y «el fin de la escolarización para el año 2020», por IPST (2008) demuestran que desde hace más de 30 años se presenciaba un cambio de avance en la sociedad.  Al día de hoy se ha visto un decaimiento en los números de matrícula en todos los niveles educativos.  Estudiantes de escuela secundaria prefieren estudios vocacionales o técnicos a las clases de trigonometrías, con este ejemplo podemos detonar el sentido de pertenencia de los cursos respecto a los estudiantes.

Teóricos como John Dewey fueron considerados radicales a través de la exposición de sus ideales sobre lo poco retador que «eran» los sistemas educativos en el siglo XX (Moravec, 2013).  ¿Ha cambiado algo? La contestación a esta pregunta puede traer una dicotomía educativa.  Podemos decir que ha ido en avance o en retroceso cuando hablamos de educación formal, puesto que, se da mérito a las evaluaciones académicas estandarizadas en comparación con aquellas destrezas que pudiesen ser útiles a la sociedad en cuestiones laborales de éxito; pero no importantes ni pertinentes desde el punto de vista del sistema educativo.

Si hacemos un vago análisis sobre los intereses de los estudiantes, tendremos resultados no sorprendentes.  De manera indirecta, los educadores conocen los intereses de los estudiantes, pero es el mismo sistema de educación que acorrala al docente a través de una educación formal.  Esto impide el desarrollo de ciertas destrezas; ya que estamos en un formato de fábrica, es decir, creando empleadores para una sociedad inexistente, los cuales ocuparan puestos que han llegado a su obsolescencia en las grandes compañías.

Es en este punto donde la educación falla, pues el sistema educativo formal no está contemplando la formación de recursos innovadores, y que a su vez son capaces de crear sus propias micro empresas desde sus propios intereses.  En una forma creciente se observa un vasto desarrollo de emprendedores, o como se conoce por el término acuñado por Moravec, emprendenerds.  Estas terminologías traen ventajas tanto en lo social como en lo económico, pero parece ser que para el sistema educativo no funciona igual.

Nuestros estudiantes viven en un avance tecnológico en toda la extensión de la palabra, la información está presente con tan solo un “click”, de esta modalidad nacen aprendices catalogados bajo el término “Edupunk” o “Edupop; estos son estudiantes que obtienen un aprendizaje de manera propia, a su ritmo y en cierta forma personalizada.

Aunque considerablemente se hace mención sobre la educación en Finlandia como modelo a seguir, está a su vez presenta problemas tecnológicos educativos.  Por ejemplo, países como el antes mencionado y Alemania han identificado problemas educativos respecto a la tecnología.  Entre las preocupaciones se ha identificado que las niñas se desvían de estudiar ciencias, matemáticas y tecnología en comparación con los niños entre las edades de 7 a 12 años (Rasinen et al., 2009), en este caso se ve claramente una exclusión de género.  Por consiguiente, factores como la inclusión de género y aprendizaje colaborativo en ciertas materias pueden ser esenciales para promover la motivación de los estudiantes.  Sin embargo, en Francia, tanto las niñas como los niños son expuestos a herramientas tecnológicas de igual manera (Rasinen et al., 2009).  Ahora bien, a la hora de introducir tecnologías en el aula, estas deben de tener propósito y aplicación, ya que en ocasiones los usuarios pueden hacer uso incorrecto de las mismas (Cobo, 2011).

¿Existe un marco curricular para incorporar o enseñar las tecnologías? Actualmente, existen estándares tecnológicos desarrollados por ITSE para Estados Unidos, pero estos a su vez no centran el cómo enseñar tecnologías para el siglo XXI dentro de la sala de clases, además estos no toman en consideración dónde se encuentran los maestros respecto a la integración tecnológica con sus estudiantes.  Estos estándares proponen siete componentes: empoderamiento de los estudiantes, ciudadano digital, constructor del conocimiento, diseñador innovador, pensador computacional, comunicador creativo y colaborador global.   A pesar de que los estándares están acordes con los objetivos educativos del siglo XXI, no se complementan con la realidad que presentan las aulas.  Y es que, la educación del siglo XXI se ha vislumbrado en equipar las escuelas con computadoras, pizarras inteligentes e impresoras que con los postulados que resumen la “verdadera” educación del siglo XXI.

Lamentablemente, es una realidad que la educación estadounidense incluyendo a Puerto Rico se ha enfocado en ofrecer cantidad en vez de calidad.  Además, ambos sistemas educativos han relacionado al estudiante como un consumidor de información y no como un ente activo que trae consigo cierto grado de conocimiento.

Por otra parte, volviendo a Europa, está claro que estos países a pesar de su problemática, están adecuándose al cambio social y a las nuevas competencias que debe de tener un empleado del Siglo XXI, diferente a lo que se puede observar por parte de Estados Unidos y Puerto Rico.

Si definimos el término Competencias del siglo XXI, se debe de incluir una variedad de factores como: destrezas, conocimientos y actitudes; todos estos necesarios para enfrentar los retos de la época (Fundación Omar Dengo, 2014).  En Puerto Rico, el perfil del estudiante egresado de la escuela pública incluye destrezas que refieren al estudiante como: aprendiz, comunicador efectivo, emprendedor, miembro activo de diferentes comunidades y un ser ético (Perfil del Estudiante Graduado de Escuela Superior de Puerto Rico).  Para que estas competencias y destrezas sean implementadas de manera efectiva, debe de haber una revisión curricular, para así examinar si el mismo promueve que dichas destrezas sean absorbidas por los estudiantes.  Adicional, es necesario levantar ciertas interrogantes sobre los docentes y el sistema educativo, ¿Están los docentes capacitados para promover dicha adquisición de competencias en el perfil del estudiante? También, ¿Cómo se evaluará que dichas competencias han sido adquiridas por los estudiantes de nuestra sociedad? Y si, ¿El aprendizaje invisible juega un rol al momento de que el estudiante adquiera las exigencias que presenta el siglo XXI? En definitiva, estas competencias pueden ser adquiridas dentro de un marco de aprendizaje informal el cual no es evaluado y que puede ocurrir fuera de la sala de clases; por consiguiente, se vuelve una característica invisible del aprendizaje, aunque adquirida ya sea para propósitos profesionales o personales.

Hablar de aprendizaje invisible, en nuestra sociedad, es un término que parece no tener suma importancia, ya que este protoparadigma puede catalogarse como una nueva modalidad para definir el aprendizaje desde otra perspectiva.  Según Cobo, éste define al aprendizaje invisible como una meta-teoría que hace inclusión sin tener una sola teoría como base, pero que a su vez atiende aquellas áreas que han sido olvidadas; aprendizaje invisible es mucho más que lo antes descrito.  El aprendizaje invisible se enfoca en el valor humano tomando en cuenta los avances tecnológicos, y las transformaciones de la educación formal, informal y no informal (Cobo, 2011).

Screen Shot 2017-05-13 at 9.39.50 AM

Hoy en día los cambios tecnológicos, la sociedad acelerada y las exigencias del mercado trabajador han obligado a que nuestros estudiantes cuenten con la presión de graduarse con ciertas destrezas/competencias específicas que serán puestas a prueba en ámbitos educativos y laborales.  Incorporar el aprendizaje invisible en nuestra sociedad cambiante conllevaría ventajas en los sistemas de instrucción.

Este protoparadigma toma en consideración tanto el aprendizaje formal, informal, no formal y todas sus variantes.  Esto raya en ventaja, puesto que se tomarían en consideraciones todas las variables que pueden surgir dentro de los procesos de aprendizaje.  No obstante, el aprendizaje invisible pudiese corresponder al problema que presenta Rasinen (et at., 2009) en su estudio Technology education for children in primary schools in Finland and Germany: different school system, similar problems and how to overcome them.  Estos concluyen que la materia de tecnología debe de ser compulsoria en Finlandia y otros países de Europa.  Pero, ¿por qué finalizar con esta premisa? Es esencial finalizar con la misma porque estamos haciendo el cambio dentro del proceso educativo, el cual está incrementando en el ámbito tecnológico y hasta el momento los docentes ni el mismo sistema educativo entienden el concepto de cómo integrar la tecnología en la sala de clases.  Con esto no concluyo que el aprendizaje invisible es la respuesta a la problemática que se presenta, pero puede ser una solución.

Está claro que el cambio ocasiona resistencia, pero este debe de hacerse de manera objetiva de lo particular a lo general.  Comenzar por pequeños eslabones para que así la cadena pueda construirse de manera exitosa llegando a la perfección; dicho de esta forma, ya que observamos la sociedad que va a ir evolucionando a medida que estos cambios se vayan implementando.

Bibliografía

Cobo Romaní, C., & Moravec, J. W. (2011). Aprendizaje Invisible. Hacia una ecología de la educación. Barcelona: Col·lecció Transmedia XXI. Laboratori de Mitjans Interactius / Publications i Edicions de la Universitat de Barcelona.

Koehler, M. J., & Mishra, P. (2005). What happens when teachers design educational technology? The development of technological pedagogical content knowledge. J. Educational Computing Research, 32(2), 131-152.

Moravec, J. W. (2013). Knowmad society: the “new” work and education. On the Horizon, 21, 79-83.

Moravec, J. W., Araya, D., Cabrera, D., Castro, A., Cobo, C., Crolla, G., . . . Wiedermann, A. (2015, enero 2015). Manifesto 15. Retrieved from Manifesto 15: http://manifesto15.org/es/#

Rasinen, A., Virtanen, S., Endepohls-Ulpe, M., Ikonen, P., Ebach, J., & Stahl-von Zabern, J. (2009). Technology education for children in primary schools in Finland and Germany: different school system, similar problems and how to overcome them. Int J Technol Des Educ, 367-379.