Cloud Computing: ¿Cómo revoluciona el eLearning?

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¿E-learning en la ‘nube’? ¿Qué ‘nube’?

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[Foto: 3D Cloud Computing, por Chris Potter. CC 2.0]
En esta ocasión cambiamos de ambiente de aprendizaje. No estamos dentro del típico salón de clases. Esta vez nos movemos a la nube. ¡Aja, a la nube! o al menos, tratamos de mover el e-learning hacia la nube. Cuando hablamos de ‘nube’ en los espacios de aprendizaje, hablamos sobre cómo nuestros estudiantes se comunican entre sí en ambientes colaborativos, sí, porque la ‘nube’ nos permite trabajar colaborativamente en línea.  También, hablamos de issues de seguridad  y privacidad. Actualmente investigadores del tema traen a colación estas aseveraciones.

Preguntas cómo: ¿Es responsabilidad del gobierno implementar seguridad o privacidad a la ‘nube’? ¿La ‘nube’ permite personalización del aprendizaje? ¿Es en la ‘nube’ hacia dónde debemos movernos? ¿Es el Cloud Computing el nuevo movimiento educativo? ¿Cómo instituciones educativas, tenemos que seguir esta tendencia?

El cloud computing ha sido mano amiga de los starups, compañías medianas o sistemas educativos que buscan abaratar los costos que conllevan los hardware y todo aquel equipo que ocupe espacio físico (Nabil, 2010).

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Como sabrán la educación ha evolucionado desde sus inicios, a tal manera que hemos sustituido un libro de texto por una imagen digital.  Eso es lo que nos ha inculcado la educación del S. XXI. No solo basta con compartir la imagen digital, puesto que, tenemos al alcance de nuestra mano herramientas que nos permiten editar y hasta crear las nuestra imagenes.

¡Qué mejor, que aprender con aquello que tenemos al alcance de la mano!

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Sin embargo, las grandes compañías como Google, IBM o Amazon han adelantado los espacios a unos con mayor accesibilidad y a bajo costo. En efecto, el costo promedio por estudiante en alguna institución educativa es de $7.00 dolares al año, lo que incluye el domain, espacio en GB en la nube y las actualizaciones del sistema.  Si comparamos el costo promedio por estudiante en la nube versus el costo promedio del hardware, su mantemiento, los empleados de IT, las actualizaciones del sistema y el espacio físico…

Ahora bien, ¿Cómo es el ambiente de aprendizaje en la nube? Te invito a ver el siguiente video en dónde explica detalladamente la tematica que estamos tratando:

OK! anuncio no pagado. También,  la nube la podemos obtener desde Google Drive.

Cuando mencionamos Cloud Computing, hablamos de un espacio conectado al Internet y, de servidores remotos dónde se mantienen los datos (Bora and Ahmed, 2013). Además de proveer recursos por demanda y servicios a través del Internet (Sultan, 2010).  Cada vez que aparece una nueva metodología en la educación, debemos de mirar el mundo de los negocios. La inclusión de las destrezas del S. XXI en la educación surge de la necesidad que existe en el mercado laboral. De tal manera, el Cloud Computing no debe quedar fuera.

Según Lloyd Hickey, el aprendizaje basado en la nube tiene sus beneficios. En un artículo publicado en la página Elearning Industry, Hickey nos menciona que los cinco beneficios que podemos obtener de este tipo de ambiente son:

  1. Permanecer actualizado (en cuestión de software).
  2. Ambiente de Aprendizaje Colaborativo.
  3. Reducir los costos.
  4. Colección de datos.
  5. Educación global (barreras geográficas).
¿Cuál otro beneficio podríamos incluir?

 

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[Foto: Cloud Computing (1), por Gorge Thomas. CC 2.0]
Jyoti Bora, U. A. (2013, January). E-Learning using Cloud Computing. International Journal of Science and Modern Engineering, 1(2), 9-13.

Madan, D. K. (2012). E-learning based on Cloud Computing. 2(2), 1-6.

Sultan, N. (2010). Cloud Computing for education: A new dawn? International Journal of Information Management, 109-116.

 

 

En la próxima publicación les hablaré sobre los ElaaS, SaaS, PaaS y IaaS.

 

Verdaderamente, ¿El espacio en ambientes de aprendizaje tiene importancia?

En esta ocasión incluímos un resumen del artículo Space matters: The impact of formal learning environments on students learning.

Esta publicación resume la poca investigación que existe en ambientes de aprendizaje (Learning Spaces).  Aunque, la Universidad del Estado de Carolina del Norte (SCALE-UP) y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (TEAL) han implementado proyectos innovadores en dónde se rediseñan el ambiente de aprendizaje, incluyen simuladores y visualizaciones que permiten el aprendizaje activo.  Pese a esto, aún no hay suficientes evidencias empíricas (Brooks, 2010) que demuestren que el ambiente físico impacta en el resultado del aprendizaje de los estudiantes.

En esta investigación, llevada a cabo en la Universidad de Minesota por la Oficina de Tecnología de Información, se demostó la relación que existe entre el aprendizaje formal y los resultados de aprendizaje de los estudiantes (learning outcomes).  Para ello, se utilizó un diseño quasi-experimental en el cual los sujetos de estudios no fueron escogidos de forma aleatoria y, algunas variables permaneceron controladas debido a los parametros del estudio.

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La recopilación de datos proveniente de profesores y estudiantes que hacian uso del Active Learning Classroom (ALC) demuestran un cambio positivo en la manera que se enseña y aprende.  Para llevar a cabo la experimentación, se seleccionaron dos secciones de cursos: tradicional y Active Learning Classroom.

La hipótesis nula inica que:

  • Diferencia en el promedio de la nota del curso en el ambiente tradicional.

No se encontro diferencia significativa en la nota obtenida del curso comparando el ambiente tradicional con el ALC.  También se menciona que, estudiantes en ambiente tradicional obtuvieron un promedio de 499.33 puntos.  Sin embargo en el ALC, los estuvieron obtuvieron un promedio de 484.39 puntos, lo cual no representa diferencia significativa (p=0.26). ¿Qué opinas sobre esta comparación?

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Para finalizar, las preguntas que el autor investigará en un futuro serán:

  1. ¿Qué carácteristicas del ambiente físico formal contribuye a acelerar el aprendizaje en el ACL?
  2. ¿Cómo el ambiente formal afecta la percepción de los estudiantes de las experiencias de aprendizaje?
  3. ¿Los estudiantes responden de manera diferente a las contribuciones del aprendizaje formal basado en las carácteristicas demograficas, cursos o materia?
  4. ¿Cómo el espacio obliga o facilita a las prácticas o conductas de enseñanza?
  5. ¿Cómo la variación en practicas y conductas son causadas por variaciones en ambientes formales?

Brooks, C. D. (2011). Space matters: The impact of formal learning environments on student learning. British Journal of Educational Technology, 719-726.

Resumen sobre el artículo: Learning spaces in higher education – an under research topic

En esta ocasión abrimos el espacio para resumir y exponer las ideas que nos presenta el artículo Learning spaces in higher education – an under research topic desarrollado por Paul Temple, quien es co-investigador en CGHE Global Higher Engagement Research Programme.

Paul nos trae la interrogante sobre los espacios de aprendizaje, los cuales hasta el momento la relación que presentan no esta concretizada.  Es decir, la relación entre aprendizaje y ambiente esta conceptualizada como lo que debe de ocurrir, y no el espacio físico.

 

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Foto por Learning Space Toolkit en la Universidad de Edinburgo

En relación a contexto organizacional y espacio, Paul nos indica, que la Planeación de la comunidad universitaria esta atenta y preocupada al momento de asignar ciertos espacios a los nichos educativos en la comunidad universitaria.

En cuanto a la enseñanza y el aprendizaje, el autor nos comenta que a la hora de diseñar la comunidad universitaria en general, se toma muy poco en consideración estos temas; puesto que se da enfasis al mensaje que los edificios puedan trasmitir sobre la misión de la institución, quedando a un lado el tema de aprendizaje y enseñanza en el diseño de los espacios de aprendizaje.

Sin embargo, en térimos de espacio en comunidad, nos indica el autor, que los espacios deben estar constituidos, como objetivo, por comunidades.  Incluir la sociedad en comunidades educativas permite atender las necesidades y los servicios.

Se indica en el artículo que la forma física de los edificios es pieza importante para apoyar la integración de la naturaleza y la sociedad para así soportar e influenciar la eficiencia de la universidad o institución educativa.  Sin embargo, al observar campos eductivos podemos observar como los mismos aún presenten una estandarización en la infraestructura.

En el tema de formas y función de los espacios de aprendizaje se nos plasma que son las bibliotecas las encargadas de ser especialistas en diseñar y crear espacios de aprendizaje.  En las bibliotecas de UK se tiene como objetivo el que los estudiantes desarrollen su aprendizaje en su propio ritmo, tiempo y utilizando su propio estilo de aprendizaje.

En términos de diseño del ambiente físico, se busca formar grupos de estudiantes, espacios de silencio para el estudio individual y privado.  Si comparamos lo antes mencionado con el diseño que presenta la bilbioteca de la Universidad Sagrado Corazón podemos decir que la universidad presenta un diseño consóno a los tiempos para adaptarse a las nuevas formas de enseñanza y aprendizaje.

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Foto por Libraries Taskforce

Con los adelantos en la tecnología se ha reformado la manera en cómo se enseña y en lo qué se utiliza para llevar el conocimiento a los estudiantes. El artículo maneja los espacios de aprendizaje enfocados en el estudiante, siendo de indóle pedagógica y de currículo.  Menciona Paul, que el diseño debe de estar dirigido por o guiado por el aprendizaje y la enseñanza. ¿Qué opinas? Puesto que el arreglo del espacio puede permitir o inhibir ciertas interacciones.

Ahora bien, la tecnología en el aprendizaje es parte crucial, ya que permite que el ambiente se adapte y sea flexible a las necesidades presentadas por los estudiantes y educadores.

Existen problemas con las investigaciones en el área y los ambientes de aprendizaje, pues el enlace que existe entre estos dos temas es débil por un sinnúmero de factores pues la relación no esta del todo determinada o clara.

¿Qué ambiente de aprendizaje tiendes a utilizar en la formación de tus estudiantes, o en la preparación de tus cursos?

Temple, P. (2008). Learning spaces in higher education: an under-researched topic. London Review of Education, 229-241.

 

 

 

Propuesta de Modelo Instruccional para un Coaching Efectivo: Integración de la Tecnología en Ambientes de Aprendizaje

Te invito a leer el Modelo Instruccional para un Coaching Efectivo: Integración de la Tecnología en Ambientes de Aprendizaje.  Si utilizas este modelo te propongo que nos cuentes tus experiencias en la sección de comentarios.

También puedes acceder al documento presionando: Modelo Instruccional para un Coaching Efectivo – Implementacion Tecnologia en Ambientes de Aprendizaje

[Ecología] Individual responsiveness to shock and colony-level aggression in honey bees: evidence for a genetic component (2014)

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Foto por: Yoselyn Rodríguez-Cruz

Abstract

The phenotype of the social group is related to phenotypes of individuals that form that society. We examined how honey bee colony aggressiveness relates to individual response of male drones and foraging workers. Although the natural focus in colony aggression has been on the worker caste, the sterile females engaged in colony maintenance and defense, males carry the same genes. We measured aggressiveness scores of colonies and examined components of individual aggressive behavior in workers and haploid sons of workers from the same colony. We describe for the first time, that males, although they have no stinger, do bend their abdomen (abdominal flexion) in a posture similar to stinging behavior of workers in response to electric shock. Individual worker sting response and movement rates in response to shock were significantly correlated with colony scores. In the case of drones, sons of workers from the same colonies, abdominal flexion significantly correlated but their movement rates did not correlate with colony aggressiveness. Furthermore, the number of workers responding at increasing levels of voltage exhibits a threshold-like response, whereas the drones respond in increasing proportion to shock. We conclude that there are common and caste-specific components to aggressive behavior in honey bees. We discuss implications of these results on social and behavioral regulation and genetics of aggressive response.

Enlace de Artículo Científico: [Enlace]

Resumen de “A Needs Assessment, Development, and Formative Evaluation of a Health Promotion Smartphone Application for College Students”

Nota: Lo próximo a leer es un resumen hecho para propósitos educativos del curso EDU618 de la Universidad Sagrado Corazón de Puerto Rico, el articulo original podrá encontrarlo oprimiendo > AQUÍ <


October 25, 201810AM TO 5PMScience center2608 Science Center Dr.,Panama, floridaFor more details, visitwww.careerexpo.com

El propósito de la investigación “A Needs Assessment, Development, and Formative Evaluation of a Health Promotion Smartphone Application for College Students” fue desarrollar una aplicación para estudiantes pertenecientes a la universidad del estado de California en Fullerton.  Los investigadores buscaban profundizar en el tema de salud, específicamente con la incorporación de temas como: nutrición, actividad física y control de estrés.

Para llevar a cabo el desarrollo de la aplicación se realizó un cuestionario a estudiantes (n=219), los cuales pertenecían a diferentes áreas de estudio (humanidades, ciencias naturales, matemáticas, economía, entre otros); esta etapa se conoce como estudio de necesidades (“needs assessment”).  El cuestionario se administró de forma voluntaria y en línea, contaba con dieciséis aseveraciones como, por ejemplo: conducta de los estudiantes respecto al uso de la tecnología (en teléfonos inteligentes o tabletas), uso actual de la aplicación de la universidad y, temas de salud de interés para acceder a través de la nueva aplicación.

El instrumento de medición fue desarrollado en modo de selección múltiple y preguntas abiertas.  El objetivo del cuestionario fue conocer las necesidades de los estudiantes referente al uso y desarrollo de la aplicación.  Una vez analizado el cuestionario, se desarrolló un escrito (“script”) el cual exponía en manifiesto los objetivos que debería de dirigir la aplicación para su producción.

Para los análisis estadísticos del cuestionario se utilizaron análisis descriptivos y una prueba de chi-cuadrado (“chi-square”). El análisis descriptivo tuvo función para las siguientes variables: edad, genero, raza, etnicidad, nivel social y concentración de estudios.  En este caso, la prueba estadística de chi-cuadrado tuvo como función determinar diferencias entre género y etnicidad respecto a la posesión de aparatos móviles (teléfonos o tabletas) por parte de los usuarios.

Estos análisis condujeron ideas para el desarrollo de la aplicación.  En otra parte, para la creación del prototipo se incluyó un “tip”[1] diario de salud, enlaces generales sobre nutrición, ejercicios y control de estrés y sub-enlaces, los cuales contaban con la función de identificar recursos en la universidad un centro de ejercicios, clases, caminatas y corridas de bicicletas ilustradas en el mapa de la universidad.  También se incorporó lugares de comida vegetariana dentro de la institución, lugares de meditación para aliviar el estrés, ayuda sobre estrategias al momento de contestar exámenes, hablar en público y mejorar el sueño.

RapidElearningBlog22Claramente los investigadores buscaban que la aplicación fuese exitosa dentro de la población estudiantil, por ende, es aquí donde cobra importancia el estudio de necesidades y el estudio estadístico para la próxima etapa: la producción del prototipo.  Cabe mencionar la importancia de la interdisciplinariedad en el núcleo de las instituciones educativas, ya que las mismas abren paso al trabajo en equipo; además de disminuir los costos para la producción de “software” o aplicaciones.  La aplicación fue desarrollada a bajo costo por el grupo de sistemas de información de la universidad.

Si buscamos errores en el proceso, es importante mencionar que existe un grado de consonancia en el desarrollo del objetivo principal: La aplicación.  Es importante que se considere el ideal del usuario, los gustos y la utilidad que se pueda obtener de la aplicación.  Aunque, en el artículo no se hace mención explícita sobrereguntas se puede inferir (debido a la discusión) que las mismas fueron transcendentales, ya que los estudiantes le otorgan un alto grado de importancia a la salud, es decir es una temática que se encuentra dentro de sus prioridades.

Ahora bien, es necesario que se discuta la importancia de los tipos de evaluaciones que se llevaron a cabo.  La evaluación formativa jugó un rol importante en la búsqueda de fallas de la aplicación.  Un grupo de estudiantes fungieron como evaluadores, los cuales informaban las primeras impresiones sobre qué tipo de características gustaban o no y aquellos sucesos que podían mejorarse de la aplicación.

Para una segunda evaluación formativa, los estudiantes recomendaron que la aplicación debía de tener: interactividad, videos (“algo para ver”), imágenes (“relacionadas a cada enlace: comida, ejercicios, relajación), colores llamativos (“espacios en blanco eran aburridos”), recursos nacionales y recursos universitarios (p. ej. hacer citas médicas).

Otra de las sugerencias ofrecias por los estudiantes fue que se incorporara la mascota de la universidad en la aplicación móvil; esto para ofrecer mayor identidad y pertinencia a la herramienta respecto a la institución educativa.  Los estudiantes fueron cuestionados sobre que otros temas les gustaría observar en la aplicación.  Los mismos, aseguraron que sería interesante plasmar temas como: abuso de sustancias, salud mental y salud sexual (prácticas seguras en el sexo y enfermedades de transmisión sexual).

Los desarrolladores continuaran evalRapidElearningBlog67uando la aplicación dentro del ámbito de eficacia, necesidades durante el proceso (actualizaciones).  Uno de los objetivos que se mencionó como futuro estudio fue que la facultad utilizara la aplicación en los cursos que enseñaban para los subgrupos de estudiantes, así se desarrollaría pertinencia de la aplicación por los estudiantes.


Referencia

Chandler, L., Miller, T., & Mouttapa, M. (2015). A Needs Assessment, Development, and      Formative Evaluation of a Health Promotion Smartphone Application for College    Students. American Journal of Health Education , 207-215.

[1] La palabra “tip” en este contexto significa consejo.

Aprendizaje Invisible

7 de marzo de 2017El siglo XXI ha sido precursor del surgimiento de ciertos aspectos relevantes en cuanto a procesos educativos se refiere.  En términos longitudinales, las competencias que debe de adquirir un estudiante en el siglo XXI difieren comparada con años anteriores; donde el término innovación estaba acompañado con la inclusión de la televisión en sala de clases.  Diferentes países han reconocido el adelanto tecnológico que presenciamos hoy día, en base a esto, las grandes empresas han aumentado sus exigencias al momento de contratar nuevo personal.

Ya no es necesario que una persona este especializada en un tema o habilidad específica, más bien se está solicitando personal que tenga conocimiento en diferentes áreas; esto es un ejemplo de lo que se conoce como una sociedad knowmad (Moravec, 2013).  En el mundo globalizado en el que vivimos, las sociedades se mueven en carácter ligero; está claro que ha quedado atrás la industrialización.  Contamos con individuos que constantemente modifican a sus empleadores, puesto que estos se mueven muy bien a través de diferentes tareas o posiciones y no perciben un trabajo como un empleo inmediato y seguro, si no que lo visualizan como un rol (Moravec, 2013).  Esto puede representar un problema en el ámbito educativo, porque no estamos adecuados al carácter cambiante de la sociedad y la empleabilidad.  ¿Podríamos estar acorde a este cambio? Sí, pero hay que hacer hincapié en el proceso de una posible reestructuración del sistema educativo.

Nuestra educación ha quedado estancada en el siglo XX, y la implementación tecnológica debe de ser algo más que incluir las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) en el proceso de enseñanza-aprendizaje.  Si comparamos la educación del siglo XX con la educación del siglo XXI, aún hay términos idealizados.  Por ejemplo, en el siglo XX la educación “estaba” dirigida a través de libros de texto, de otra forma, en el siglo XXI la educación “está” dirigida a través de la investigación.   Por otra parte, en el siglo XX el docente es el centro de atención, y este a su vez provee la información; sin embargo, en el siglo XXI se indica que el estudiante es el centro de atención y el maestro se convierte en un facilitador del aprendizaje (http://www.21stcenturyschools.com), dicho aspecto no se asemeja con la realidad de Puerto Rico y otros países.  Esta comparación generalizada entre la educación del siglo XX versus la educación del siglo XXI crea incertidumbre, ya que no estamos adecuando el proceso educativo a la realidad de los tiempos.

Ideas como: «el fin de las escuelas está cerca», la cual fue planteada por Papert (1984) y «el fin de la escolarización para el año 2020», por IPST (2008) demuestran que desde hace más de 30 años se presenciaba un cambio de avance en la sociedad.  Al día de hoy se ha visto un decaimiento en los números de matrícula en todos los niveles educativos.  Estudiantes de escuela secundaria prefieren estudios vocacionales o técnicos a las clases de trigonometrías, con este ejemplo podemos detonar el sentido de pertenencia de los cursos respecto a los estudiantes.

Teóricos como John Dewey fueron considerados radicales a través de la exposición de sus ideales sobre lo poco retador que «eran» los sistemas educativos en el siglo XX (Moravec, 2013).  ¿Ha cambiado algo? La contestación a esta pregunta puede traer una dicotomía educativa.  Podemos decir que ha ido en avance o en retroceso cuando hablamos de educación formal, puesto que, se da mérito a las evaluaciones académicas estandarizadas en comparación con aquellas destrezas que pudiesen ser útiles a la sociedad en cuestiones laborales de éxito; pero no importantes ni pertinentes desde el punto de vista del sistema educativo.

Si hacemos un vago análisis sobre los intereses de los estudiantes, tendremos resultados no sorprendentes.  De manera indirecta, los educadores conocen los intereses de los estudiantes, pero es el mismo sistema de educación que acorrala al docente a través de una educación formal.  Esto impide el desarrollo de ciertas destrezas; ya que estamos en un formato de fábrica, es decir, creando empleadores para una sociedad inexistente, los cuales ocuparan puestos que han llegado a su obsolescencia en las grandes compañías.

Es en este punto donde la educación falla, pues el sistema educativo formal no está contemplando la formación de recursos innovadores, y que a su vez son capaces de crear sus propias micro empresas desde sus propios intereses.  En una forma creciente se observa un vasto desarrollo de emprendedores, o como se conoce por el término acuñado por Moravec, emprendenerds.  Estas terminologías traen ventajas tanto en lo social como en lo económico, pero parece ser que para el sistema educativo no funciona igual.

Nuestros estudiantes viven en un avance tecnológico en toda la extensión de la palabra, la información está presente con tan solo un “click”, de esta modalidad nacen aprendices catalogados bajo el término “Edupunk” o “Edupop; estos son estudiantes que obtienen un aprendizaje de manera propia, a su ritmo y en cierta forma personalizada.

Aunque considerablemente se hace mención sobre la educación en Finlandia como modelo a seguir, está a su vez presenta problemas tecnológicos educativos.  Por ejemplo, países como el antes mencionado y Alemania han identificado problemas educativos respecto a la tecnología.  Entre las preocupaciones se ha identificado que las niñas se desvían de estudiar ciencias, matemáticas y tecnología en comparación con los niños entre las edades de 7 a 12 años (Rasinen et al., 2009), en este caso se ve claramente una exclusión de género.  Por consiguiente, factores como la inclusión de género y aprendizaje colaborativo en ciertas materias pueden ser esenciales para promover la motivación de los estudiantes.  Sin embargo, en Francia, tanto las niñas como los niños son expuestos a herramientas tecnológicas de igual manera (Rasinen et al., 2009).  Ahora bien, a la hora de introducir tecnologías en el aula, estas deben de tener propósito y aplicación, ya que en ocasiones los usuarios pueden hacer uso incorrecto de las mismas (Cobo, 2011).

¿Existe un marco curricular para incorporar o enseñar las tecnologías? Actualmente, existen estándares tecnológicos desarrollados por ITSE para Estados Unidos, pero estos a su vez no centran el cómo enseñar tecnologías para el siglo XXI dentro de la sala de clases, además estos no toman en consideración dónde se encuentran los maestros respecto a la integración tecnológica con sus estudiantes.  Estos estándares proponen siete componentes: empoderamiento de los estudiantes, ciudadano digital, constructor del conocimiento, diseñador innovador, pensador computacional, comunicador creativo y colaborador global.   A pesar de que los estándares están acordes con los objetivos educativos del siglo XXI, no se complementan con la realidad que presentan las aulas.  Y es que, la educación del siglo XXI se ha vislumbrado en equipar las escuelas con computadoras, pizarras inteligentes e impresoras que con los postulados que resumen la “verdadera” educación del siglo XXI.

Lamentablemente, es una realidad que la educación estadounidense incluyendo a Puerto Rico se ha enfocado en ofrecer cantidad en vez de calidad.  Además, ambos sistemas educativos han relacionado al estudiante como un consumidor de información y no como un ente activo que trae consigo cierto grado de conocimiento.

Por otra parte, volviendo a Europa, está claro que estos países a pesar de su problemática, están adecuándose al cambio social y a las nuevas competencias que debe de tener un empleado del Siglo XXI, diferente a lo que se puede observar por parte de Estados Unidos y Puerto Rico.

Si definimos el término Competencias del siglo XXI, se debe de incluir una variedad de factores como: destrezas, conocimientos y actitudes; todos estos necesarios para enfrentar los retos de la época (Fundación Omar Dengo, 2014).  En Puerto Rico, el perfil del estudiante egresado de la escuela pública incluye destrezas que refieren al estudiante como: aprendiz, comunicador efectivo, emprendedor, miembro activo de diferentes comunidades y un ser ético (Perfil del Estudiante Graduado de Escuela Superior de Puerto Rico).  Para que estas competencias y destrezas sean implementadas de manera efectiva, debe de haber una revisión curricular, para así examinar si el mismo promueve que dichas destrezas sean absorbidas por los estudiantes.  Adicional, es necesario levantar ciertas interrogantes sobre los docentes y el sistema educativo, ¿Están los docentes capacitados para promover dicha adquisición de competencias en el perfil del estudiante? También, ¿Cómo se evaluará que dichas competencias han sido adquiridas por los estudiantes de nuestra sociedad? Y si, ¿El aprendizaje invisible juega un rol al momento de que el estudiante adquiera las exigencias que presenta el siglo XXI? En definitiva, estas competencias pueden ser adquiridas dentro de un marco de aprendizaje informal el cual no es evaluado y que puede ocurrir fuera de la sala de clases; por consiguiente, se vuelve una característica invisible del aprendizaje, aunque adquirida ya sea para propósitos profesionales o personales.

Hablar de aprendizaje invisible, en nuestra sociedad, es un término que parece no tener suma importancia, ya que este protoparadigma puede catalogarse como una nueva modalidad para definir el aprendizaje desde otra perspectiva.  Según Cobo, éste define al aprendizaje invisible como una meta-teoría que hace inclusión sin tener una sola teoría como base, pero que a su vez atiende aquellas áreas que han sido olvidadas; aprendizaje invisible es mucho más que lo antes descrito.  El aprendizaje invisible se enfoca en el valor humano tomando en cuenta los avances tecnológicos, y las transformaciones de la educación formal, informal y no informal (Cobo, 2011).

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Hoy en día los cambios tecnológicos, la sociedad acelerada y las exigencias del mercado trabajador han obligado a que nuestros estudiantes cuenten con la presión de graduarse con ciertas destrezas/competencias específicas que serán puestas a prueba en ámbitos educativos y laborales.  Incorporar el aprendizaje invisible en nuestra sociedad cambiante conllevaría ventajas en los sistemas de instrucción.

Este protoparadigma toma en consideración tanto el aprendizaje formal, informal, no formal y todas sus variantes.  Esto raya en ventaja, puesto que se tomarían en consideraciones todas las variables que pueden surgir dentro de los procesos de aprendizaje.  No obstante, el aprendizaje invisible pudiese corresponder al problema que presenta Rasinen (et at., 2009) en su estudio Technology education for children in primary schools in Finland and Germany: different school system, similar problems and how to overcome them.  Estos concluyen que la materia de tecnología debe de ser compulsoria en Finlandia y otros países de Europa.  Pero, ¿por qué finalizar con esta premisa? Es esencial finalizar con la misma porque estamos haciendo el cambio dentro del proceso educativo, el cual está incrementando en el ámbito tecnológico y hasta el momento los docentes ni el mismo sistema educativo entienden el concepto de cómo integrar la tecnología en la sala de clases.  Con esto no concluyo que el aprendizaje invisible es la respuesta a la problemática que se presenta, pero puede ser una solución.

Está claro que el cambio ocasiona resistencia, pero este debe de hacerse de manera objetiva de lo particular a lo general.  Comenzar por pequeños eslabones para que así la cadena pueda construirse de manera exitosa llegando a la perfección; dicho de esta forma, ya que observamos la sociedad que va a ir evolucionando a medida que estos cambios se vayan implementando.

Bibliografía

Cobo Romaní, C., & Moravec, J. W. (2011). Aprendizaje Invisible. Hacia una ecología de la educación. Barcelona: Col·lecció Transmedia XXI. Laboratori de Mitjans Interactius / Publications i Edicions de la Universitat de Barcelona.

Koehler, M. J., & Mishra, P. (2005). What happens when teachers design educational technology? The development of technological pedagogical content knowledge. J. Educational Computing Research, 32(2), 131-152.

Moravec, J. W. (2013). Knowmad society: the “new” work and education. On the Horizon, 21, 79-83.

Moravec, J. W., Araya, D., Cabrera, D., Castro, A., Cobo, C., Crolla, G., . . . Wiedermann, A. (2015, enero 2015). Manifesto 15. Retrieved from Manifesto 15: http://manifesto15.org/es/#

Rasinen, A., Virtanen, S., Endepohls-Ulpe, M., Ikonen, P., Ebach, J., & Stahl-von Zabern, J. (2009). Technology education for children in primary schools in Finland and Germany: different school system, similar problems and how to overcome them. Int J Technol Des Educ, 367-379.